Crece la presión de plagas en la zona núcleo e INTACTA es una solución clave

Crece la presión de plagas en la zona núcleo e INTACTA es una solución clave

El reconocido asesor Gustavo Duarte describe que en la región vienen creciendo problemas como la oruga bolillera y de las leguminosas (anticarsia), que no se veían tanto hace algunos años. Agrega que INTACTA resulta una excelente solución para esos problemas. Además, destaca que se trata de una tecnología que ayuda a tener una agricultura cada vez más productiva pero, al mismo tiempo, sustentable 

Gustavo Duarte, de recorrida por el campo.    Es miembro de los grupos CREA 25 de Mayo y América.

En las últimas campañas, la problemática de las plagas en soja se ha ido complejizando en la zona núcleo, la principal región productiva para el cultivo en el país. De eso está convencido Gustavo Duarte, uno de los asesores más reconocidos de la Argentina, que sostiene que la tecnología INTACTA es una solución muy interesante para ese desafío.

Duarte explica que “en los últimos dos años en la región pampeana se observa una expansión de plagas que no estaban tan presentes, como es el caso de las orugas bolillera y de la leguminosa (anticarsia), así como del barrenador del brote”. 

Según el especialista, que integra los grupos CREA 25 de Mayo y América, INTACTA es una solución apropiada para esos crecientes desafíos.

El ingeniero sostiene, además, que esta tecnología constituye “una muy buena oportunidad para realizar menos aplicaciones y estar más en línea con las lógicas demandas del resto de la sociedad por tener una agricultura más sustentable”, señala Duarte.

Más allá de esta nueva realidad de las plagas en la zona núcleo, el ingeniero destaca la gran consolidación de INTACTA en el norte del país y también en el Litoral. Por ejemplo, contó que en algunos de los campos que conduce agronómicamente en Entre Ríos solo siembran materiales con esta tecnología.

Hay muchas situaciones en las cuales no hay dudas sobre la ventaja estratégica que tiene INTACTA, dice Duarte.

“Aunque seamos muy prolijos con el monitoreo, allí es clave llegar justo a tiempo con la logística de las aplicaciones. Pero no siempre está la posibilidad de hacerlas en el momento necesario o que se pueda acceder con los insumos, por el estado de los caminos cuando llueve, dadas las características de los suelos pesados de la zona”, describe.

Y agrega: “En esas condiciones, no hay discusión posible sobre el valor adicional de la tecnología”.

En promedio, las sojas RR1 que siembra en la zona entrerriana de Gualeguaychú requieren entre 1,5 y 2 aplicaciones de insecticidas, mientras que en los lotes con INTACTA RR2 PRO no requieren ninguna pasada.

Pero Duarte hace hincapié en una práctica fundamental para preservar el valor de esta tecnología: “No hay que perder de vista que se deben hacer sí o sí los refugios correspondientes”. 

El asesor asegura que “en mi propia empresa incluimos los refugios necesarios dentro de los planteos de siembra, porque no nos podemos dar el lujo de que exista la más mínima posibilidad de quedarnos sin esta tecnología”.

En definitiva, Duarte está convencido del gran aporte que hace INTACTA para tener una agricultura más productiva y sustentable.

Está claro que esta tecnología en soja no es solo rendimiento y control de malezas y plagas, sino que resulta útil en diversas que ya la convierten en una herramienta clave para la agricultura argentina.