“En esta campaña, con INTACTA tuvimos rendimientos de hasta 60 qq/ha”

“En esta campaña, con INTACTA tuvimos rendimientos de hasta 60 qq/ha”

 La frase pertenece a Julián Arpón, un ingeniero agrónomo que asesora 16.000 hectáreas agrícolas en la zona de Villa María, en Córdoba. De ese total, en el ciclo 2018/19 y en los campos que maneja, sembró unas 8.000 hectáras de soja, de las cuales 5.000 tuvieron variedades INTACTA. Aquí, analiza todas las ventajas de la tecnología en esa importante región.

Julián Arpón es asesor desde que se recibió de ingeniero agrónomo en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), hace 23 años. En un radio de 100 kilómetros alrededor de la ciudad cordobesa Villa María tiene a cargo alrededor de 16.000 hectáreas, en unos 14 establecimientos.

Sus asesorados varían en escalas productivas: van desde empresas agropecuarias grandes hasta productores individuales más pequeños. Por eso, tiene una amplia visión de las necesidades de cada uno.

Desde ese lugar, tiene en claro qué pasó con la inclusión de las sojas INTACTA en los diferentes planteos productivos: “cuando aparecieron los materiales con esta tecnología, los adoptamos inmediatamente”, resume el profesional, que integra la regional Villa María de AAPRESID.

 

 Arpón asegura que las variedades INTACTA que usa le dieron, este año, un promedio cercano a 45 qq/ha .

Este año, INTACTA estuvo presente en el 60% de las 6.000 hectáreas de soja de primera y 2.000 de soja de segunda que manejó. Es decir, en unas 5.000 hectáreas en total. Las variedades que más utilizó fueron NS 4619 IPRO y DM 46i17 IPRO, aunque no las únicas.

Con esa amplia experiencia, el asesor no tiene dudas. Asegura que “estamos con un promedio por encima de los 45 qq/ha, con picos de hasta 60 qq/ha y no menos de 38 qq/ha en ningún caso”.

Según Arpón, además de los rendimientos, hay otros beneficios muy claros para sus asesorados. Dice que la tecnología INTACTA evita problemas de logística si los lepidópteros aparecen en los lotes y hay que combatirlos, como sucede en las variedades RR1 .

“Nosotros manejamos un área muy grande y el cuello de botella en esta región es la disponibilidad de pulverizadoras, la cantidad de contratistas… además, muchas veces es muy problemático el acceso a los campos”, explica.

Por eso, está convencido de que tener sojas que no sufren problemas con esas plagas es una gran tranquilidad.

Arpón recuerda que, “salvo el año pasado, en los anteriores padecimos inundaciones muy importantes en el centro y sur de Córdoba. Fue muy bueno tener materiales INTACTA porque no tuvimos que andar preocupándonos por cómo íbamos a controlar a las plagas”.

Agrega que “ese fue un elemento más para utilizar INTACTA, pero siempre sabiendo que hay que hacer los refugios con soja sin tecnología para que esta solución sea sustentable en el tiempo”.

El ingeniero analiza que “las aplicaciones cuestan como mínimo 20 dólares cada una y en años en los que hay fuerte presión de plagas suman un número que se siente muchísimo”.

 

El ingeniero dice que INTACTA es clave para evitar andar corriendo con las aplicaciones y todo lo que implican.

Además, explica que “la tranquilidad de no tener que buscar insecticidas, aplicarlos muchas veces en más de una oportunidad y encima cuando el ambiente lo permite, paga ampliamente la diferencia que pueda tener esta herramienta con respecto a una soja tradicional”.

Pero no es solo una cuestión de costos y eficiencia. El asesor también puntualiza que hay otro diferencial a favor: la menor cantidad de aplicaciones genera un importante beneficio ambiental.

“Cuando tenés INTACTA y entonces no estás forzado a entrar a los lotes con insecticidas, se desarrolla la fauna benéfica, lo que colabora muchísimo en el control de plagas hasta para el resto de las sojas”, afirma.

Está claro, para este importante asesor de la zona núcleo, que las variedades INTACTA han llegado para quedarse en el sur de Córdoba, por las múltiples ventajas que ofrecen.